passive house

¿Qué es una Passive House?

La Casa Pasiva se conoce como una forma de construcción basada en recursos bioclimáticos, combinados con una eficiencia energética muy superior a la que ofrecen los edificios convencionales, además, es una casa que en realidad no necesita consumo de energía para calentarla. El término Casa Pasiva proviene del concepto de refrigeración pasiva, una forma de generar frío o calor sin el uso de componentes mecánicos para lograr una temperatura ambiente confortable en una vivienda durante todo el año.

Este enfriamiento pasivo se logra a través de las características y elementos esenciales del edificio combinados con un sistema de ventilación eficiente. El resultado es una vivienda con un consumo energético muy bajo, una reducción del 70% en la factura de la luz y una temperatura ambiente ideal durante todo el año.

Si bien este modelo arquitectónico se usa principalmente para construcciones nuevas, también se puede usar para renovaciones, ya que debido al excelente comportamiento térmico de los materiales aislantes del edificio (paredes, ventanas y puertas), el uso de fuentes de calor internas (procedentes de los equipos eléctricos que se utilizan habitualmente en la vivienda) y a la minimización de las pérdidas por ventilación mediante un sistema controlado con recuperación de calor, existen cada vez más estudios en relación al mundo de la arquitectura e ingeniería.

A continuación, te presentamos las ventajas más representativas de este tipo de construcciones:

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  1. El consumo de energía es mucho menor o incluso cero. Una de las principales ventajas de las casas pasivas es un consumo energético muy inferior o nulo, gracias a que están construidas con excelentes elementos aislantes e incorporan fuentes de energía renovables. Así ahorras en las facturas de calefacción y aire acondicionado. 
  1. Emisiones de carbono reducidas. Puede que no sepas que las casas pasivas no emiten gases de efecto invernadero que no son buenos para el planeta. Por ello, las casas pasivas reducen significativamente las emisiones de CO2 gracias a su aislamiento. Además, estas emisiones se reducen aún más al no tener que depender de calefacción o aire acondicionado.
  1. Son menos dependientes de la electricidad. Las casas pasivas dependen menos de la electricidad porque siempre hay una temperatura óptima y constante debido al excelente aislamiento en el interior de cada casa. Sin embargo, esto también se debe al uso de la energía solar, que es la característica de las casas pasivas del Modularium Casas Eficientes.
  1. Las ventanas y los cristales son muy eficientes. Las ventanas y los cristales de las casas pasivas también son geniales. Están diseñadas para mantener el calor dentro de casa en invierno y el ambiente más fresco en verano. Por esta razón, el cristal a menudo se compone de paneles de vidrio dobles o triples, que incluso pueden evitar que los rayos UV entren en el hogar.
  1. La calidad del aire es mucho mejor. Es muy importante tener una buena calidad del aire en tu hogar. La mala calidad del aire o en general puede dar lugar a alergias, dolores de cabeza o alguna otra dolencia. Por este motivo, las casas pasivas no tienen problema en emplear ventilación mecánica para ventilar y purificar el aire.
  1. Disfrutarás de la tranquilidad. Gracias al aislamiento térmico de una casa pasiva, no solo disfrutarás de una excelente temperatura en tu hogar, sino también del silencio, ya que el aislamiento también es insonorizado. La serenidad, la paz y la ausencia de ruidos reinarán en tu hogar.
  1. Optarás a beneficios fiscales o subvenciones. Elegir casas pasivas en lugar de casas normales tiene sus ventajas. Numerosos países ofrecen determinados beneficios fiscales a personas que apuestan por este tipo de alternativas. De hecho, en determinados bancos las hipotecas resultan ser más económicas.
  1. Los olores del exterior no te molestarán. Tal vez vivas en una ciudad donde hay fábricas que desprenden olores muy desagradables, pues bien, con este tipo de casas esto no sucederá ya que los olores no entrarán debido al excelente aislamiento.
  1. Son más confortables. Las casas pasivas suelen ser más cómodas que las demás. Esto se debe a la temperatura equilibrada que se mantiene en su interior, por lo que los ruidos no serán un inconveniente. 
  1. Son viviendas más rentables. Invertir en casas pasivas es una apuesta por la rentabilidad y calidad. Los materiales que se utilizan son excepcionales y estas casas aseguran una rápida amortización. El sobrecoste inicial se compensará con creces en pocos años. Y otro dato importante es que no pierden valor, sino al contrario, se revalorizan.

Ahora, una vez sepas de las ventajas más notables de vivir en una Passive House, está en ti apostar por la mejor opción o no. ¡No te arrepentirás de elegirla!

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